Hace una década, el pueblo hondureño protagonizó las históricas movilizaciones del Movimiento de los Indignados, saliendo a las calles con antorchas en mano para exigir justicia, verdad y el fin de la corrupción.
Aquellas marchas no fueron solo protestas, sino un despertar ciudadano que marcó una generación y dejó claro que la dignidad no se negocia.
A diez años de aquella llama encendida, la memoria sigue viva y nos recuerda que la lucha por la transparencia y la justicia nunca ha sido en vano.
La historia nos convoca a no olvidar.
Comunicado 10 aniversario antorchas

